Este es un espacio para esa mujer que quiere sentirse bien en su cuerpo, conocer en profundidad su sistema nervioso, hablarse bonito, conectar con sus emociones y permitirse sentirlas, salir de la complacencia, soltar la autoexigencia para amarse un poquito más y reclamar su autenticidad.
En estas sesiones de somática no doy fórmulas mágicas, no apuramos ni forzamos procesos, ni te doy respuestas inmediatas. Es un espacio donde te acompaño a que vos encuentres las respuestas a tu tiempo.
Las sesiones son online por Google Meet, y duran 60 minutos.
Antes de comenzar un proceso juntas, es importante que nos encontremos en una Sesión de Claridad de 15 minutos para conocernos, explorar qué te gustaría trabajar y ver si este espacio es para ti y si yo soy la persona adecuada para acompañarte. Reserva la Sesión de Claridad en el botón de abajo.
Luego de nuestra sesión de claridad, podrás elegir de qué forma continuar con tu proceso.
Opciones disponibles:
→ Venís trabajando con un psicólogo/coach pero hay temas que se siguen repitiendo aunque ya los hayas trabajado.
→ Sentís que estás desconectada de tu cuerpo. Puede que haya emociones que te cuesta sentir (tristeza, rabia, miedo...)
→ Estás experimentado tensiones, rigidez y/o dolor en tu cuerpo. Dolor en cervicales y lumbares, tensión en mandíbula, dificultades para conciliar el sueño, ansiedad, etc.
→ Sentís que vivís en una lucha interna, caos y bucles mentales que te agotan.
→ Sentís que se te juntaron muchas cosas y que no estás pudiendo con todo: cambios, duelos, rupturas.
→ Ya estás en contacto con tu cuerpo pero te encantaría seguir profundizando.
→ Conocer tu cuerpo y sistema nervioso para aprender cómo funciona y cómo regularte.
→ Crear recursos internos y externos que te permitan estar en tu cuerpo, estabilizar y flexibilizar tu sistema nervioso, y crear seguridad interna.
→ Identificar, gestionar y sentir tus emociones.
→ Integrar a nivel somático el trabajo que estás haciendo en terapia psicológica.
→ Crear capacidad y seguridad en tu sistema nervioso para asumir nuevos desafíos.
→ Crear espacio y escucha para que aparezcan nuevas necesidades.
→ Bajar al cuerpo de forma segura para salir de bucles mentales.
Soy Brenda. Antes de contarte lo que estudié y mi experiencia, déjame que te cuente quién soy.
Durante mucho tiempo de mi vida me la pasé reprimiendo mi mundo emocional, tenía terror a sentir. Experimenté situaciones tormentosas con tal de no sentir: bucles mentales, inseguridad, baja autoestima, inflamación corporal, acné, caída de pelo, y algunas cosas más que seguro me estoy olvidando.
Hasta que no pude más y me pegué una zambullida hacia dentro para conocerme. Eso suena poético, pero de poético no tuvo nada. Más bien se sintió como hundirme en un lago de barro. Eh! pero salí y acá estoy, más viva que nunca.
Este camino de volver a sentir fue duro pero muy satisfactorio porque logré conocerme a unos niveles de profundidad que no sabía que existían. Poco a poco, fui sintiéndome cómoda en mi propia piel. Paso a paso, fui sintiéndome segura de volver a sentir y de sentirlo todo: lo lindo y lo incómodo. Y sobre todo, sin juzgarme.
Por eso me dedico a la somática informada en trauma. Porque, literalmente, me devolvió las ganas de disfrutar la vida.
Mis formaciones:
"Aún no me creo el cambio que ha significado para mi estos 6 meses de sesiones de somática.
Pensándolo mucho estos días, creo que nunca me hubiera atrevido a estar tanto tiempo compartiendo mi vulnerabilidad con nadie mas que con Brenda. De verdad, crea una atmósfera absolutamente segura que invita a que te puedas expresar, y ella lo hace muy muy fácil. Como hablar con una amiga que tiene las herramientas para ayudarte en cada momento.
Pero no es un juego, muchas veces es duro darte cuenta de lo que hay almacenado en tu interior. En mi caso nunca sabía qué emoción aparecería el día de nuestra sesión, o en qué momento el llanto querría aparecer.
Unas horas antes de cada sesión me ponía nerviosa, pero un buen nerviosismo, de querer saber qué vamos a descubrir hoy?
Confío y recomiendo a Brenda al 1000%, mi querida coach de llanto."
S.
"En un mundo que queremos todo ya, que la sanación sea un trámite, un click, una mentoria, unas pocas sesiones, la somática me enseñó a cultivar la paciencia. Vamos 6 meses con Bren y hoy ya no presiono a mi cuerpo y emociones, aprendí a hablar con ellas y preguntarles qué necesitan. Cuando pensaba que la tristeza se "solucionaba" llorando y me obligaba a hacerlo, ahora simplemente aprendí a darle espacio y presencia, aunque a veces incomode.
Bren como Mentora de Somática es demasiado responsable, profesional y paciente. Jamás va a presionarte, empujarte o apurarte, es respetuosa de tu propio proceso y te acompaña y guía a que poco a poco tu cuerpo y sistema nervioso empiece a sentirse más y más seguro, y esto no lo conseguís en 3 meses, esto es comenzar a sanar desde la raíz y dejar de poner curitas.
Concluyo estos 6 meses y decido seguir siendo acompañada por Bren, aunque tengo todas las herramientas tengo claridad de la importancia del acompañamiento de un profesional.
Gracias Bren!! Gracias por crear un espacio tan seguro, amable, amoroso, cálido en donde mujeres "fuertes" podamos quitarnos la armadura y expresar nuestra vulnerabilidad. Gracias por ser un sostén energético para poder rendirme у ser sostenida con tanto amor."
G.
No es necesario, puedes tomar la mentoría como un complemento o como un proceso independiente.
Son cada 15 días.
No, no la reemplaza.
Las sesiones son online por Google Meet y duran 1 hora.
No, no necesitas tener experiencia previa en somática porque empezamos desde donde estás. Cómo estés y lo que traigas a sesión será el punto de partida.
Necesitas estar en un espacio tranquilo, tener una buena conexión a internet y curiosidad para explorar tu cuerpo. Eso es todo!
"Antes de comenzar mi proceso con Bren, vivía sobreviviendo. Despertaba cada mañana completamente cansada, con ansiedad desde el momento en que abría los ojos y con mi mente acelerada pensando mil cosas al mismo tiempo. Un profesional de la salud mental me compartió que había indicios consistentes con C-PTSD, ansiedad y depresión, y mi experiencia diaria reflejaba ese estado de hipervigilancia, tensión constante, agotamiento y desconexión corporal.
Después de muchos años sosteniendo trauma complejo, llegué a un punto donde ya no podía seguir cargando sola con las consecuencias emocionales y físicas de vivir así. Aunque sentía muchísimo, mi forma de protegerme había sido huir de lo que sentía. Y ahí fue donde Dios puso a Bren en mi camino.
Desde el inicio, ella creó un espacio donde me sentí profundamente segura, sostenida y acompañada con muchísima calma, paciencia y amor. Por primera vez en mucho tiempo sentí que podía ser completamente vulnerable sin sentirme juzgada, apresurada o “demasiado”.
Una de las cosas más transformadoras de este proceso fue aprender a permitirme sentir. Bren me enseñó que no existen sensaciones correctas o incorrectas, y que sentir no era algo de lo que tenía que escapar. Poco a poco, mi cuerpo empezó a entender algo que nunca había sentido realmente: que ya no estaba en peligro.
Hubo un momento que marcó profundamente mi proceso. Me sentí muy activada emocionalmente y, por primera vez, pude usar las herramientas que Bren me enseñó para regresar a la seguridad por mí misma. Ese día entendí que algo real estaba cambiando dentro de mí.
Hoy mi relación con mi cuerpo es completamente distinta. Ahora puedo reconocer cuándo me estoy activando y responder desde un lugar mucho más consciente y seguro. Tengo más energía, más conexión conmigo misma y, sobre todo, aprendí a sentir sin huir de mí. Incluso cosas tan simples como atravesar conversaciones difíciles desde la tranquilidad y la paz eran algo que antes me parecían imposibles.
Si tuviera que resumir mi proceso en una frase sería:
“Antes sobrevivía, ahora puedo sentir sin huir de mi.”
Creo profundamente que Dios usó a Bren y este proceso para traer descanso, seguridad y esperanza a partes de mí que llevaban años viviendo en tensión. Su presencia, su calma y la forma tan humana y amorosa en que acompaña a las personas tuvieron un impacto muchísimo más grande de lo que probablemente ella imagina. Siempre voy a agradecer haber coincidido con ella en este camino."
Lili Benitez Rodriguez.